El análisis se centra en la disputa de soberanía por las Islas Malvinas, mencionando resoluciones de 1965 que instan a Argentina y Reino Unido a negociar bilateralmente una solución.
Se destaca que estas resoluciones no obligan, sino que instan a los países. Además, se señala que existen resoluciones posteriores que prohíben acciones unilaterales hasta que se resuelva la cuestión de fondo, como la explotación petrolera por parte de Gran Bretaña y el protocolo de comunicación con el famoso barco.