Se analiza la relación entre Javier Milei y Victoria Villarruel, destacando que ambos se eligieron mutuamente y se conocían previamente, lo que sugiere una base de amistad y acuerdo político previo a la asunción de cargos.
Se enfatiza que, a pesar de las diferencias que puedan surgir, existe una alta coincidencia (90-95%) en sus posturas y una clara división del trabajo, lo que les permite funcionar de manera alineada y debatir internamente las discrepancias.