El informe detalla cómo Hugo Moyano, con la ayuda de Néstor Kirchner, expandió la Federación de Camioneros mediante el REFOP (Régimen de Fomento de Profesionalización del Transporte de Carga). Este subsidio permitía a las empresas pagar solo la mitad de las cargas sociales si afiliaban a sus empleados al gremio, mientras que el Estado cubría la otra mitad a través de impuestos.
Como resultado, Moyano incrementó la afiliación de 40.000 a más de 200.000 personas. Paralelamente, se convirtió en secretario general de la CGT con el apoyo de Kirchner y se apropió de la obra social de camioneros, denominada Ochoca, a través de miembros de su clan familiar.