El Papa León XIV visitará Argentina en tres meses, un logro diplomático para el gobierno actual. La visita se enmarca en una gira regional que incluye Uruguay y Perú, y se caracteriza por evitar contextos de inestabilidad política o elecciones en los países visitados.
A diferencia del Papa Francisco, León XIV, de origen estadounidense y nacionalizado peruano, aunque con un perfil aparentemente más bajo, no teme a la confrontación política ni a abordar temas sensibles como los derechos de los migrantes. El gobierno argentino busca capitalizar esta visita como un "borrón y cuenta nueva" en la relación con el Vaticano.
Para coordinar la visita, se realizará una reunión interministerial encabezada por Karina Milei, que abordará la logística y la seguridad en conjunto con autoridades de CABA, PBA y Córdoba. Se espera una cooperación fluida entre fuerzas federales y provinciales, a pesar de las diferencias políticas existentes.