Se generó polémica en torno a la Ley de Tierras que se trataría en el Congreso, llevando a la senadora Patricia Bullrich a pedir una pausa en el debate.
El capítulo sobre la extranjerización de tierras, que permitía a extranjeros privados comprar tierras con un límite del 25% (actualmente 15%), generó fuertes repercusiones y manifestaciones en contra.
Grupos manifestantes expresaron su preocupación por la venta de la Patagonia y la protección de los recursos estratégicos, comparando la situación con restricciones existentes en otros países como Estados Unidos.