Se cuestiona la necesidad de modificar los topes para la compra de tierras por parte de extranjeros en Argentina, dado que actualmente solo el 5% está en manos extranjeras y el límite del 15% está lejos de alcanzarse.
Se compara la legislación argentina con la de Brasil (25%), Uruguay y Chile (sin límites), planteando la duda sobre si es necesario establecer restricciones.