Se especula sobre las consecuencias de un posible cuarto mandato de Lula da Silva en Brasil y cómo podría afectar la relación con Argentina y la región. Se considera que la situación actual es parte del juego electoral y que Lula podría estar buscando proyectar una imagen de fortaleza ante la presión externa.
Se plantea la pregunta de qué ocurriría si Lula gana las elecciones, sugiriendo que podría haber un "barajar y dar de nuevo" en las relaciones políticas y diplomáticas de la región.