La familia de Julián Álvarez Guardia solicitó el apartamiento de la fiscal a cargo de la causa por el femicidio de su hijo, argumentando una "pérdida de objetividad" y minimización del caso.
Según el abogado querellante, la fiscal habría manifestado que se trataba de una "pelea" y no un homicidio calificado, además de no haber convocado al fiscal de juicio por jurados correspondiente. Se cuestiona también que no se haya citado a los familiares de la víctima según el protocolo de ley.
La fiscalía general aceptó la recusación y designó a un fiscal con experiencia, el Dr. Martín Bogado, lo que trajo alivio a la familia de Julián.