Ignacio Lavaggi señala que la relación Argentina-Brasil ha sido fría en los últimos siete años, con breves periodos de sintonía. La relación interpresidencial es crucial y su deterioro es problemático, aunque no implica una ruptura total.
Lavaggi cree que la intervención de Milei en la campaña brasileña podría beneficiar más a Lula, citando el efecto "rally around the flag" en casos de injerencia extranjera. Advierte que los bolsonaristas podrían sentirse reforzados por la conexión con Milei, pero el protagonismo de este último en el acto de Bolsonaro eclipsó al anfitrión, y las dificultades de la campaña de Bolsonaro podrían favorecer a Lula.
A pesar de la tensión política, Lavaggi considera que la relación comercial bilateral no se verá afectada de inmediato debido a la solidez de los acuerdos como el Mercosur. Brasil es el principal mercado para las exportaciones argentinas, y viceversa, lo que hace poco conveniente un conflicto comercial.