El gobierno busca imponer su agenda en el Senado, a diferencia de lo ocurrido con la Ley de Bases. Se destaca la labor de Diego Santilli en la negociación política. Sin embargo, surgen controversias sobre la posibilidad de voto remoto, como el caso de la senadora Anabel Fernández Sagasti, quien pidió votar desde Mendoza por embarazo avanzado.
Se menciona que el reglamento del Senado no contempla el voto remoto, y la comparación con el caso de Esteban Bullrich, quien renunció a su banca, se considera un "golpe bajo".