El abogado Diego Storto afirmó que Candela Arizaga no sufrió violencia física por parte de Facundo Moyano, pero sí sintió miedo. La víctima se encuentra en estado de shock y aún no ha podido declarar formalmente ante la justicia.
Storto señaló que la imagen de Moyano escapando de un oficial de policía podría indicar un estado de paranoia o psicosis producto del consumo de drogas. La investigación se centra en determinar si el miedo de Arizaga se debió al consumo o a otras circunstancias. La presencia de un bolso en el departamento de Moyano durante el allanamiento también es un punto de interés.