El suministro de drogas es considerado el delito más grave en el caso de Facundo Moyano y Candela Arizaga, según el análisis legal. La ley penaliza el suministro, incluso si es gratuito y consensuado, especialmente cuando genera consecuencias graves como un brote psicótico.
La justicia considerará la lesión al juicio de Arizaga como un delito grave. La defensa de Moyano podría argumentar que la imputación es endeble si no se prueba la coacción. Sin embargo, el suministro de drogas es un delito de acción pública, y las consecuencias psíquicas sufridas por Arizaga agravarían la situación de Moyano.