Existe incertidumbre sobre la votación de una ley en el Senado, con versiones que indican que tres senadores del radicalismo estarían dispuestos a votar en contra, lo que, sumado a Sagasti, podría revertir la ecuación a favor del rechazo (36 contra 35).
La senadora de Chubut, Terensi, también habría manifestado su voluntad de votar en contra, complicando aún más la situación para el oficialismo. La declaración de Patricia Bullrich sobre la necesidad de votación presencial sugiere que el gobierno está "demasiado justo de votos".
Se cuestiona la autoridad de Villarruel para modificar el reglamento de la Cámara y habilitar votaciones no presenciales, lo cual es considerado una "barbaridad" y una estrategia para favorecer al kirchnerismo.