Se celebra la victoria de la "coherencia y la vergüenza" en el Congreso, que logró frenar la ley de venta de tierras. Se argumenta que los legisladores se dieron cuenta de que estaban cometiendo una "cagada enorme" y que estaban transformando el país de manera negativa.
Se reitera que la ley era una "ofrenda" a extranjeros y un "gran negocio" para el gobierno, calificado de "corrupto". La presión de la gente, las redes sociales y los medios de comunicación fueron cruciales para que los legisladores reconsideraran su postura y votaran en contra de la ley.