El programa analiza la tensa relación entre Lula y Daniel Scioli, sugiriendo que Scioli, quien pasó de embajador a funcionario, debería intentar un acercamiento con Lula.
Se bromea con la idea de que Lula, similar a Alberto Fernández, solo necesita un halago para amigarse. Se proponen intercambios de favores y se menciona la posibilidad de anular un gol de Caniggia a favor de recibir canciones de Rodolfo Carlos.