La ley de tierras impulsada por el gobierno se vio afectada por la presión de artistas como Lali Espósito y Fito Páez, así como por la intervención de gobernadores y la iglesia. Estos sectores se manifestaron en contra de la propuesta.
La oposición a la ley se basó en el temor a la venta de tierras y la influencia de la iglesia, que realizó un fuerte lobby. La movilización social y la presión de figuras públicas resultaron determinantes para que el artículo sobre extranjerización de tierras no avanzara.