Se celebra el triunfo de la sociedad argentina en frenar el capítulo de la ley sobre venta de tierras, destacando la importancia de la lucha ciudadana y la organización comunitaria.
Se advierte que el gobierno no abandonará la idea y se repudia la declaración del canciller sobre que hablar de soberanía es del pasado.
Se critica la prohibición de banderas y remeras con referencias a las Islas Malvinas, calificando la acción de la ministra como una provocación.
Se hace un llamado a la movilización y la unidad bajo la bandera argentina para demostrar al gobierno "cipayo y entreguista" el rechazo a sus políticas.