Colombia se prepara para una nueva era con la asunción del presidente Abelardo de las Priegas en Cali, ciudad que albergará el evento bajo un gran operativo de seguridad. El presidente saliente, Gustavo Petro, ha advertido sobre posibles ataques, y se desplegarán 11.000 efectivos militares y policiales.
La elección de Cali como sede de la posesión, en lugar de Bogotá, responde a la política de descentralización del nuevo mandatario. La ciudad ha sido escenario reciente de atentados, lo que subraya la necesidad del fuerte dispositivo de seguridad.
El acto de asunción presenta particularidades: no asistirán expresidentes como Ernesto Samper, Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe, quienes no fueron invitados por De las Priegas, a diferencia de César Gaviria, Andrés Patrana y Álvaro Uribe. Gustavo Petro tampoco asistirá, argumentando que no reconoce los resultados electorales a pesar de las auditorías internacionales.
El Congreso se encuentra fraccionado, lo que representa un desafío para el nuevo gobierno en la tramitación de proyectos de ley. El partido del presidente electo, "Defensores de la Patria", carece de representación parlamentaria, mientras que la oposición está dividida.