Una concejala neozelandesa, identificada como parte del ayuntamiento de Dunedin, participó en una reunión virtual desde un baño, generando risas y comentarios. La concejala aseguró que no había problema en que la vieran a ella o su ropa tendida, y continuó con la reunión.
El video se viralizó en redes sociales, destacando un momento en que se veía una figura oscura detrás de la puerta de la ducha. La situación generó debate sobre la privacidad y profesionalismo en entornos virtuales.