Se debate la "teoría del derrame" en relación a la Ley de Tierras y la posible venta de tierras a extranjeros. Se recuerda una anécdota del actor Hugo Arana, quien cuestionó la efectividad de dicha teoría.
La preocupación principal radica en que la venta de tierras no generaría empleo genuino ni beneficios para las comunidades locales, sino que favorecería principalmente a los dueños de las tierras. Se critica la idea de que la inversión extranjera se traduzca automáticamente en desarrollo para Argentina, citando ejemplos de la Patagonia donde no se observaron tales beneficios.