Se critica la estrategia del gobierno, particularmente la propuesta de Sturzenegger sobre la venta ilimitada de tierras a extranjeros, calificada como un "disparo en el pie". Se señala la falta de estrategia y la previsibilidad del fracaso de la iniciativa ante la oposición de gobernadores y aliados.
Se menciona la intervención de Patricia Bullrich, quien intentó salvar el proyecto limitando la compra de tierras al 25%, pero sin éxito. Se atribuye la responsabilidad principal a Sturzenegger, aunque se sugiere la posible influencia de Karina Milei en la toma de decisiones. Se destaca el poder de los gobernadores para frenar iniciativas gubernamentales.