Se discute si la ley de tierras debería tener un límite del 15% para la tenencia extranjera, como rige actualmente, o si debería ampliarse. Se critica la justificación oficialista de que la venta de más tierras generará riqueza y empleo.
Se plantea la hipótesis de que un país enemigo, como Irán, podría intentar comprar tierras en Argentina. Se argumenta que la libertad de un privado para vender a quien quiera se vería limitada por cuestiones de seguridad nacional. Se menciona la ley de zonas de seguridad del primer peronismo, que restringe la tenencia de tierras en zonas estratégicas por parte de extranjeros.