El análisis político se centró en la figura de Javier Milei y su posicionamiento de cara a futuras elecciones, sugiriendo que su discurso, aunque efectivo para explicar problemas pasados, podría no ser tan asertivo para abordar los desafíos de su propia gestión.
Se planteó la hipótesis de que la sociedad argentina busca un cambio, pero no un retorno al pasado, lo que podría beneficiar a nuevas figuras políticas. Un estudio de opinión indicó que el 50% de la gente desea avanzar en una dirección distinta, mientras que solo el 32% prefiere seguir en la misma senda.
La dificultad del peronismo y otras fuerzas para dejar de representar el pasado fue señalada como un obstáculo, dado que la sociedad mira hacia adelante. La clave electoral radicaría en quién logre capitalizar la demanda de cambio, pero sin nostalgia por lo anterior.