Se debatió sobre la posibilidad de que un gobierno con la economía "planchada" y el consumo estancado pueda ganar la reelección, tomando como referencia el gobierno de Mauricio Macri. Se mencionó que en 2023, a pesar de un panorama económico adverso, hubo un impulso de voto que sostuvo al gobierno.
Se enfatizó la importancia de las expectativas de inversión extranjera y la necesidad de un tipo de cambio libre y una inflación anual de un dígito. La normalización de tarifas de servicios públicos y la inversión extranjera se presentan como factores clave para un eventual progreso.
La discusión giró en torno a la idea de que "progresar es cambiar de problemas", sugiriendo que el próximo año podría haber debates económicos más constructivos, superando las discusiones recurrentes del pasado.