Se relata el emotivo encuentro entre Javier Milei y el Papa Francisco en el Vaticano, destacando el abrazo y las palabras del Papa hacia Milei, reconociendo que ambos habían sido jóvenes y dicho "boludeces".
Se resalta la importancia de este gesto de perdón por parte de Milei y la grandeza del Papa al aceptarlo, en un momento de gran emoción compartido por los presentes.