Se debate la postura del gobierno respecto a la defensa de lo nacional y la expulsión de extranjeros que promuevan discursos de odio. Se señala una contradicción en el gobierno, que por un lado critica a los extranjeros y por otro intenta recoger la idea de la "defensa de lo nuestro".
Se considera que el gobierno llega tarde a este punto y que su accionar es exagerado. Se menciona la dificultad para debatir temas como la pobreza o la inflación, que suelen ser los "caballitos de batalla" de la oposición.
Se critica al gobierno por ser "profundamente desaprensivo de lo nacional" y de "lo común", ejemplificando con la falta de atención a problemas cotidianos como las inundaciones en el conurbano. Se sugiere que el gobierno subestimó la importancia de la "bandera" de la defensa nacional.