Un intendente se encuentra en el centro de una polémica debido a su pasado consumo de drogas. El debate se generó luego de que el propio intendente, durante una jornada de concientización contra las drogas, declarara que llevaba 310 días libre de consumo. Esta declaración abrió la puerta a cuestionamientos sobre su desempeño mientras presuntamente estaba bajo los efectos de sustancias.
Actualmente, el Consejo Deliberante está evaluando la destitución del funcionario. Los ediles argumentan que el intendente podría haber estado ejerciendo sus funciones bajo los efectos de las drogas, lo cual consideran inaceptable.
La defensa del intendente, o al menos la postura que se deja entrever en la discusión, sugiere que no todo consumo de drogas impide el ejercicio del cargo, diferenciando entre aquellos que sí lo harían y los que no. Sin embargo, la gravedad de la situación y el cargo que ocupa el funcionario han puesto en jaque su continuidad.