Se continúa analizando la tensión diplomática entre Argentina y Brasil, con énfasis en el rol de Lula y Javier Milei en el contexto de las campañas electorales. Se cuestiona si los insultos y la confrontación benefician a Argentina o al posicionamiento de Milei, especialmente en su relación con Trump.
Se compara la situación con la visita de Lula a Cristina Kirchner y se reflexiona sobre la importancia de mantener un mínimo de respeto en las relaciones diplomáticas, a pesar de las diferencias ideológicas. Se sugiere que Lula capitaliza la situación para victimizarse y ganar apoyo político.
Se debate sobre la estrategia de Milei de alinearse con Trump y la necesidad de sutileza en las relaciones exteriores, especialmente con un vecino como Brasil. Se menciona la renovación de acuerdos de Argentina con China como un factor a considerar.