El canciller Rodolfo Kirchner generó controversia al afirmar que un extranjero podría comprar una provincia entera en Argentina, defendiendo la inversión extranjera bajo la ley de propiedad privada impulsada por el gobierno de Javier Milei.
La ley, que elimina restricciones sobre la compra de tierras rurales, acceso a recursos estratégicos como agua y minerales, y zonas de frontera, ha sido criticada por su potencial impacto en la soberanía nacional y el medio ambiente.
Senadores como Joaquín Venegas Lynch, quien tendría un conflicto de interés al beneficiarse de la ley, y la senadora Di Tulio han sido mencionados en relación a la votación. La ley de tierras fue finalmente excluida del proyecto principal tras la presión social y política.