El debate sobre la ley de tierras y la adquisición de propiedades por parte de extranjeros se intensifica en el Congreso. Se informa que más de 13 millones de hectáreas rurales en Argentina están en manos extranjeras, abarcando casi el 5% del territorio nacional. Se detallan los principales países propietarios: Estados Unidos, Italia y España.
Patricia Bullrich ha defendido la ley, argumentando que promueve la propiedad privada y la seguridad jurídica para atraer inversiones. Sin embargo, críticos como Juliana Di Tulio y otros senadores de Unión por la Patria han presentado un pedido de impugnación, señalando la incompatibilidad de que un senador vote leyes que beneficien sus propios negocios en el sector de tierras.
El gobierno, a través de voceros como Pablo Quirno, defiende la ley argumentando que la inversión extranjera es necesaria y que el discurso sobre la "venta del país" es anticuado. Se destaca que la adquisición de tierras por extranjeros no es algo nuevo y está regulado. No obstante, quienes se oponen a la ley señalan la diferencia entre inversión privada y administración de recursos estratégicos como agua, minerales y bosques, especialmente en un contexto geopolítico sensible.