El debate en el Senado sobre la Ley de Tierras se intensifica, con acusaciones cruzadas entre oficialismo y oposición. Se cuestiona la estrategia del gobierno de "poner demás" para negociar, mientras que desde la oposición se afirma que la ley ha sido modificada en tres ocasiones.
Se compara la ley propuesta con la de Brasil, señalando diferencias clave en la venta de tierras a extranjeros y en la proximidad a fronteras. La discusión se centra en los porcentajes de venta permitidos por municipio y las restricciones para ciudadanos de la misma nacionalidad.