Se recuerda la Ley Pierri, sancionada el 7 de septiembre de 1994, que estableció un régimen de regularización dominial para ocupantes de tierras con posesión pública, pacífica y continua por al menos tres años anteriores a 1992.
Esta ley, que obtuvo un amplio consenso, facilitó a muchas personas la obtención del título de propiedad de sus casas, simplificando el trámite de usucapión y brindando certidumbre a los poseedores.