Se analiza el inicio de los disturbios en una manifestación frente al Congreso, cuestionando la versión de los medios kirchneristas sobre una represión policial arbitraria.
Se muestra el momento exacto en que comienza la violencia, contradiciendo la idea de que la policía actuó "de la nada". Las imágenes revelan que una señora con campera roja intentaba calmar a quienes generaban disturbios, mientras arrojaban botellas y piedras.
La crónica detalla cómo la policía, inicialmente en calma, se vio forzada a intervenir ante la escalada de violencia, utilizando el camión hidrante para dispersar a los manifestantes que derribaron vallas y provocaron desmanes.