Se reitera la naturaleza pacífica inicial de la manifestación, con consignas como "la patria no se vende" y "el que no salta es un inglés".
Sin embargo, se muestra cómo un grupo comenzó a generar disturbios, arrojando botellas y piedras, y derribando vallas, lo que obligó a la intervención policial con el camión hidrante.
Se enfatiza que la policía actuó en respuesta a la provocación de los manifestantes, quienes soportaron el lanzamiento de objetos antes de que se utilizara el agua.