Se describe la dinámica de los disturbios en la manifestación, señalando que sigue el "manual de la izquierda del trotskismo".
Se detalla cómo un "grupúsculo" de encapuchados y con máscaras antigás, presuntamente con apoyo de "paramédicos" (posiblemente de La Matanza), inició la provocación y los desmanes, incluyendo el uso de aerosoles que generaban fuego.
Se enfatiza que estos actos no fueron espontáneos, sino parte de una estrategia planificada para generar conflicto y provocar una reacción policial, que luego sería utilizada por los medios kirchneristas para denunciar represión.