Se discute la reacción del gobierno de Javier Milei ante las críticas del obispo García Cuerva. Se sugiere que el gobierno no ha cuestionado públicamente a García Cuerva debido a la inminente visita del Papa Francisco, pero que de otra manera Milei habría criticado duramente tanto a García Cuerva como a otros líderes de la Iglesia.
Se recuerda que Milei calificó al Papa Francisco como "representante del maligno", pero luego pidió disculpas. Se contrasta esto con el kirchnerismo, que según se afirma, nunca se disculpó por haber criticado duramente a Bergoglio, incluso acusándolo de colaboracionista con la dictadura militar. Se menciona que Sergio Massa también estuvo involucrado en la difusión de un dossier contra Bergoglio.