En la zona del Congreso, donde se espera una importante movilización, las fuerzas de seguridad ya se encuentran apostadas a pesar de la intensa lluvia. Se observa un despliegue anticipado para aplicar el protocolo antipiquetes.
Se cuestiona la efectividad de dicho protocolo, que busca impedir los cortes de calle pero genera complicaciones en la circulación vehicular y peatonal. La presencia policial es notoria en las inmediaciones del edificio.