La ex diputada opositora venezolana Dinora Figuera llegó desde España para encabezar negociaciones con el chavismo, en un proceso diseñado por Estados Unidos que deja a María Corina Machado al margen. Las conversaciones se centran en la atención a víctimas del terremoto, fortalecimiento democrático y garantías electorales.
El proceso genera divisiones dentro de la oposición debido a la exclusión de Machado y al diseño de una hoja de ruta tutelada por Washington, que prioriza la estabilidad económica y la renovación institucional.