Se discute la ley de tierras, la ley del fuego y los desalojos express, advirtiendo sobre la modificación de la ley para permitir la explotación inmediata de tierras incendiadas y la especulación. Se critica la posibilidad de desalojos en 10 días sin considerar casos de discapacidad o niñez.
Se compara la situación actual con los remates de campos en los años 90 y se cuestiona la falta de reacción social ante estas medidas. Se menciona la preocupación por la "inviolabilidad de la propiedad privada" y la posibilidad de que el gobierno busque modificar leyes que protegen recursos estratégicos.