El presidente de Irán, Mazor Pesekian, reconoció y agradeció el sufrimiento y la fortaleza de su pueblo, atribuyendo la unidad nacional a la cohesión entre el gobierno y la sociedad.
Pesekian afirmó que ninguna potencia doblegará al país mientras exista esta unidad, y señaló que actores externos intentan generar protestas y debilitar la estabilidad interna, enviando un mensaje a Estados Unidos.
La estrategia retórica del presidente busca reforzar la unidad nacional y presentar la resistencia social como una herramienta política frente a la presión internacional, asegurando que su gobierno no decepcionará a la población.