Se analiza la votación en el Senado y el rechazo social que obligó a muchos senadores a cambiar su postura respecto a la ley de tierras, generando descolocamiento en gobernadores que apoyaban el proyecto.
Se menciona el "fantasma de Cueyder", haciendo referencia a la figura que podría inclinar la balanza en votaciones ajustadas, y se critica la naturalización de estos términos en la política.
Se destaca la oposición de senadores de provincias como Santa Fe y la postura de Cornejo y la UCR, que votaron en contra a pesar del apoyo inicial del gobierno.
Se subraya la importancia de la movilización ciudadana y la presión social como factores determinantes en las decisiones políticas.