El economista Leandro Santoro criticó la ley de tierras y el RIGI, argumentando que no generan beneficios sociales ni empleo de calidad.
Santoro sostuvo que estas medidas favorecen la fuga de divisas y no promueven el desarrollo productivo para mejorar los salarios de los argentinos, a diferencia de lo que se podría esperar de un proyecto que beneficie a la sociedad.