El senador Joaquín Benegaliz enfrenta acusaciones de conflicto de interés en el Senado por su presunta vinculación con empresas vendedoras de tierras, en el marco del debate de la ley de tierras.
Benegaliz se defiende argumentando que su empresa es competitiva y que sus actividades son públicas, pero se cuestiona su participación en la votación de una ley que podría beneficiarlo.
Se debate si existe un conflicto ético o legal, y la necesidad de transparencia y probidad en la función pública, especialmente en un gobierno que prometió combatir la corrupción.