El oficialismo modificó la estrategia para intentar aprobar la ley en el Senado, buscando votos de aliados y propios ante la resistencia de algunos gobernadores. La decisión política fue postergar el tratamiento del artículo más polémico para avanzar con el resto de la norma.
La oposición, a través del bloque del Partido Justicialista, solicitó la postergación de toda la sesión para volver a discutir los puntos en comisión, pero el pedido no prosperó.
Se criticó que los senadores recibieron el texto completo de la ley solo dos horas antes de la sesión, y que hubo 18 modificaciones respecto al proyecto original, lo que generó incertidumbre entre los legisladores sobre el contenido final.