La sociedad argentina logró frenar el capítulo de la Ley de Tierras que permitía la venta a extranjeros, evidenciando el poder de la movilización popular.
A pesar de este logro, la ley aún contiene capítulos preocupantes como la eliminación de la ley de manejo del fuego, el blindaje a privatizaciones y los desalojos express.
La Libertad Avanza y el gobierno insisten en aprobar los puntos restantes, pero la resistencia social y la presión sobre los senadores han generado incertidumbre.
Se critica la falta de sensibilidad del gobierno ante la crisis habitacional y la posibilidad de incendios intencionales para facilitar la venta de tierras.