Se espera una jornada de tensión en el Congreso debido al tratamiento de la ley de propiedad privada. Desde el mediodía, se ha dispuesto el cierre de calles en los alrededores para montar un operativo de seguridad ante la convocatoria a una manifestación.
Se prevé una gran afluencia de personas, lo que ha llevado a un despliegue policial con perímetros establecidos que podrían ampliarse según la evolución de la concentración. Las calles aledañas al Congreso, como Avenida de Mayo y Corrientes, serán puntos clave en el operativo.
El mal tiempo podría influir en la asistencia a la manifestación, pero se anticipa una presencia significativa de grupos que se oponen o apoyan la ley. La situación en el Congreso es de máxima atención.