Existe una creciente tensión interna en el gobierno, evidenciada por el pedido de "cabeza" para la vicepresidenta Victoria Villarruel por parte del canciller Pablo Quirno. Este hecho ocurre mientras Villarruel asume funciones presidenciales ante un viaje de Javier Milei al exterior.
La situación se agrava con declaraciones cruzadas y un ambiente cada vez más tenso, donde se sugiere que aquellos que no concuerden con el gobierno "se corran".