Se reitera que la tierra es un tema de seguridad nacional y que las grandes naciones no venden sus territorios. Se compara la situación de Argentina con la de Israel y Estados Unidos, que priorizan la seguridad. Se cuestiona la falta de hipótesis de conflicto para Argentina, mencionando las Malvinas como un ejemplo de reclamo territorial.
Se expresa preocupación por la posibilidad de que países con conflictos bélicos, como Irán, puedan adquirir tierras en Argentina a través de testaferros, lo que representaría un riesgo para la seguridad nacional. Se critica la ley por no contemplar estas situaciones y se la califica de "inocencia" o "conspiranoia".