Se critica duramente el proyecto de ley impulsado por el gobierno, tildado de "nefasto", "cruel, sádico y perverso", especialmente en lo referente a los desalojos express que permitirían echar a inquilinos en 10 días.
Se denuncia que la ley facilita los incendios intencionales de grandes extensiones de tierra, sobre todo en la Patagonia, para luego venderlas a bajo precio.
Se expresa preocupación por la posible aprobación de otros capítulos de la ley, como la eliminación de la ley de manejo del fuego y el blindaje a privatizaciones.
Se hace un llamado a la sociedad a movilizarse y unirse bajo la bandera argentina para frenar las políticas del gobierno, considerado de "cipayos y entreguistas".