El caso Facundo Moyano expone la complejidad de la violencia de género cuando intervienen factores de poder económico e influencias mediáticas.
Se plantea la pregunta de por qué Candela aún no declaró oficialmente y si esto se debe a negociaciones extrajudiciales. La defensa de Moyano podría argumentar que el consumo de drogas, y no la violencia, es el factor principal.
Sin embargo, se enfatiza que el consumo personal de drogas no es un delito, mientras que la violencia y la privación de libertad sí lo son. La investigación busca determinar si existió violencia de género, considerando el poder de Moyano y la posible vulnerabilidad de Candela.